En nuestro cuarto día por el Pirineo Aragonés cambiamos el campamento base de ubicación. Recogemos todo del bungalow, lo metemos en el coche y nos ponemos rumbo a nuestra siguiente parada, Torla. Para llegar, elegimos la carretera que pasa por el cañón del Vellós y se dirige hacia el cañón de Añisclo para hacer la ruta de San Úrbez, una opción que es simplemente espectacular.
Se trata de un desfiladero esculpido por la acción erosiva del río Vellós que nos deja un paraje de una belleza inigualable. Toda esta zona fue incluida en 1982 en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido y cuenta con varias rutas de senderismo fantásticas para realizar.
¡Dale al play! En la primera parte de nuestro vídeo podéis ver el resumen detallado de esta ruta. Además, os incluimos información práctica para visitar otros dos pueblos preciosos de la zona: Fanlo y Broto.
Cómo llegar al desfiladero de Añisclo en coche
Para visitar el Cañón de Añisclo en coche, la ruta recomendada es iniciar el trayecto desde el sur, concretamente desde la localidad de Puyarruego. Desde este punto, se debe tomar la carretera provincial HU-631 en sentido norte hacia Fanlo, la cual se adentra directamente cruzando el cañón de Vellós. El acceso está perfectamente señalizado con carteles en el cruce que indican la dirección hacia el cañón de Añisclo, por lo que no tiene pérdida alguna.
Accesos desde el sur por el cañón de Vellós y estado de la carretera HU-631
Es fundamental tener en cuenta que nos encontramos ante una carretera de alta montaña. El trazado transcurre encajonado junto a paredes de piedra casi verticales y escarpadas , lo que obliga a moderar la velocidad en todo momento. Debido a esto, recorrer apenas unos pocos kilómetros os llevará bastante tiempo, aunque los paisajes hacen que merezca muchísimo la pena.

Al planificar tu acceso, debes considerar las siguientes características y restricciones de la vía:
- Sentido único de circulación: Debido a la estrechez de la calzada, cuyo ancho es insuficiente para que se crucen dos vehículos en muchos tramos, la carretera es de una sola dirección. Por ello, al aparcamiento principal solo se puede llegar desde el sur.
- Peligro de desprendimientos: Al circular junto a los acantilados del desfiladero, es habitual observar piedras desprendidas en la calzada cada pocos metros.
- ¿Qué vehículo elegir? La opción más recomendable y segura para recorrer la zona es el coche con techo duro. Las caravanas y autocaravanas tienen restringido el paso por motivos de espacio. Por otro lado, transitar el cañón en bicicleta o moto resulta bastante arriesgado debido a las piedras de la vía y la meteorología (viento o lluvia). Si optas por la bici o moto, extrema las precauciones y lleva el equipo de seguridad adecuado.
Dónde aparcar: Parking de San Úrbez o Parking de la Tella
Para comenzar las rutas a pie, el sector dispone de dos zonas de estacionamiento principales con características muy diferentes:
Aparcamiento de San Úrbez (Acceso Sur)
Es el parking principal y totalmente gratuito. Su gran ventaja es que está situado justo en el inicio del cañón de Añisclo, facilitando el acceso inmediato a los senderos.
- Restricción: Para llegar hasta él se debe acceder obligatoriamente desde el sur (dirección Aínsa / Puyarruego) debido al sentido único de la HU-631.
- Margen de ocupación: Si viajas en temporada alta y no encuentras sitio delimitado, los operarios o la señalización permiten aparcar a lo largo de la carretera, siempre de forma arrimada para no obstaculizar el paso del resto de coches.
Parking de la Tella (Acceso Norte)
Es la alternativa ideal si vienes viajando desde el norte y quieres evitar dar un gran rodeo en coche. A este aparcamiento sí se puede acceder desde ambas direcciones (norte y sur).
- Inconveniente: La parte negativa es que se encuentra más alejado. Si dejas el coche aquí, tendrás que bajar caminando 1,6 km por la carretera de montaña hasta llegar al punto de inicio real de la ruta en el sector de San Úrbez.
Ruta del circuito de San Úrbez y la Cascada de Aso
Para descubrir a pie la esencia de este entorno, la opción más idónea es realizar la ruta de San Úrbez (también conocida como el circuito de San Úrbez), ya que destaca por ser un recorrido bastante corto, sencillo y sumamente gratificante. Se trata de una ruta completamente circular de unos 2 kilómetros de longitud total, la cual se tarda en completar alrededor de 45 minutos o una hora yendo a un ritmo muy tranquilo y sin prisas. Al contar con un desnivel positivo de apenas 50 metros, su nivel de dificultad es sumamente bajo, consolidándose como una excursión perfecta y apta para todos los públicos, ideal para disfrutar en familia.
El sendero da comienzo justo en el mismo aparcamiento principal, donde se localizan los primeros paneles informativos que guían los pasos del viajero. Todo el trazado dispone de una señalización impecable a lo largo del trayecto, lo que garantiza una caminata segura y sin ningún riesgo de pérdida.
A modo de resumen y para planificar la actividad de un solo vistazo, aquí se detallan las características técnicas del circuito:
| Datos Técnicos de la Ruta | Detalle del Circuito |
| Tipo de trazado | Circular |
| Distancia total | 2 kilómetros |
| Tiempo estimado | 45 a 60 minutos (a ritmo tranquilo) |
| Desnivel positivo | 50 metros |
| Nivel de dificultad | Muy baja (apta para todas las edades) |
El Puente Medieval y la Ermita de San Úrbez
El itinerario comienza con un suave descenso por una pequeña cuesta que conduce directamente ante el imponente Puente Medieval de San Úrbez. Esta histórica estructura se alza suspendida a unos asombrosos 30 metros de altura, salvando un estrecho y encajonado desfiladero sobre las bravas aguas del río Vellós. Con el fin de mejorar la seguridad y la accesibilidad, se edificó un puente moderno a una altura todavía mayor; al cruzar por este último, se obtienen unas vistas panorámicas espectaculares del puente medieval capturado desde las alturas. No obstante, los viajeros también pueden optar por atravesar la antigua pasarela de piedra medieval si deciden seguir el sendero inferior.

Tras cruzar este tramo y continuar avanzando por el camino rodeado de naturaleza, el sendero emprende una breve y ligera subida que recompensa al caminante con la aparición de la Ermita de San Úrbez. La fundación de este místico templo se remonta al lejano siglo VIII y regala una estampa visual sumamente curiosa e impactante, debido a que su estructura arquitectónica se encuentra literalmente incrustada y esculpida dentro de la propia roca de la montaña.
La figura histórica de San Úrbez está envuelta en un aura de misterio, situándose siempre a caballo entre la documentación real y el misticismo de la leyenda local. Los relatos tradicionales narran que fue capturado y obligado a vivir bajo la esclavitud, primero a manos de gallegos y posteriormente por musulmanes. La creencia popular sostiene que logró huir de Galicia portando consigo las sagradas reliquias de los niños mártires San Justo y Pastor, buscando refugio definitivo en los escarpados Pirineos, de manera específica en la cueva que hoy conforma esta ermita (aunque los historiadores barajan también otras alternativas sobre su trayectoria). Tras una larga vida, el santo falleció a la longeva edad de 100 años en la conocida cueva de Arial, en las proximidades de Nocito.

El valle bajo y el cauce del río Vellós
Una vez se deja atrás el santuario en la roca, el camino inicia una bajada progresiva que conduce a los senderistas hacia la cota más baja y profunda de toda la excursión. Este sector concluye en un puente que cruza de lado a lado el impetuoso cauce del río Vellós. El paraje que se abre ante los ojos es completamente idílico y bucólico, convirtiéndose en el rincón predilecto de la ruta para realizar un alto en el camino, descansar escuchando el rumor del agua o aprovechar para tomar un tentempié en mitad del bosque.

Al visitar este punto, es de vital importancia conocer una de las normativas medioambientales más estrictas del Parque Nacional: está completamente prohibido bañarse en el río. Esta restricción ecológica tiene como objetivo prioritario preservar la pureza del ecosistema fluvial, evitar la degradación y masificación de las orillas y propiciar una rotación fluida de los visitantes en el aparcamiento de acceso, logrando así que un mayor número de personas tenga la oportunidad de estacionar y disfrutar de la caminata con civismo.
La Cascada y las ruinas del Molino de Aso
Reanudando la marcha desde el cauce del río, el sendero vuelve a ganar inclinación hacia arriba y guía los pasos de forma inminente hacia la bella Cascada de Aso. Se trata de un salto de agua sumamente fotogénico que brota directamente de una grieta en la piedra caliza para desplomarse con fuerza en una profunda poza turquesa. Al tratarse de un entorno con formaciones naturales tan singulares, es un punto neurálgico para las empresas de turismo activo y de aventura; de hecho, es muy habitual contemplar en este tramo a grupos de deportistas equipados realizando descensos de barranquismo. Curiosamente, este salto pertenece en realidad al cauce del río Aso, el cual vierte todas sus aguas de forma directa en el río Vellós escasos metros más abajo de la cascada.

Tras cruzar de manera segura la pasarela habilitada sobre el agua, el camino pasa a transformarse en una rampa de subida algo más pronunciada y exigente. A los pocos metros de ascenso, emerge un cartel indicador que plantea una decisión: continuar de frente para avanzar hacia el desenlace de la ruta circular o tomar un pequeño desvío secundario que conduce a conocer los vestigios del histórico Molino de Aso.
Si se opta por tomar este desvío para enriquecer la visita cultural, el sendero guiará al caminante ante los restos arqueológicos de lo que fue un antiguo molino harinero, del cual hoy solo permanecen en pie parte de sus muros exteriores de piedra y la antigua rueda hidráulica de moler. Al aproximarse, conviene recordar que la edificación se encuentra en un estado severo de ruina y es una propiedad privada, razón por la cual está prohibido el acceso a su interior y únicamente es posible contemplarla desde los márgenes exteriores del camino. Asimismo, la frondosa vegetación del Pirineo ha ido colonizando y cubriendo con fuerza el recinto con el paso de los años, limitando considerablemente la visibilidad de la estructura.

Para encarar el final de la excursión, se debe desandar el camino del desvío hasta regresar a la última bifurcación señalizada y retomar el sendero principal que se seguía previamente. Subiendo los últimos metros de pendiente, se alcanza un magnífico mirador natural que regala una perspectiva fabulosa de la Ermita de San Úrbez, permitiendo contemplarla desde la distancia al otro lado del profundo cañón excavado por el río Vellós. Prácticamente al lado de este mirador, el sendero conecta de nuevo con el estacionamiento de salida, cerrando el circuito justo en la zona equipada con aseos públicos y la caseta de información del Parque Nacional.

Como conclusión, este itinerario circular por el corazón de Añisclo brinda una experiencia en la naturaleza memorable, sumergida en un paisaje sobrecogedor que no demanda un gran esfuerzo físico ni requiere invertir demasiado tiempo, por lo que se posiciona como una parada de obligada ejecución para cualquier viajero que recorra el Pirineo Aragonés.
Otras rutas de senderismo en el Parque Nacional
El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es un auténtico paraíso para los amantes del senderismo. Aunque el circuito de San Úrbez es la opción más popular y accesible para capturar la esencia del lugar en poco tiempo, el desfiladero esconde rincones mucho más profundos y salvajes para quienes buscan una experiencia de desconexión absoluta en la montaña.
Si dispones de una jornada completa y quieres explorar la verdadera magnitud de este entorno natural, el parque ofrece alternativas de trekking que se adentran en las zonas más remotas y vírgenes del desfiladero, allí donde la naturaleza se muestra en su estado más puro y sobrecogedor.

Si quieres esta imagen en alta resolución haz clic aquí: Mapa rutas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
La excursión avanzada a la Cascada de la Fuen Blanca
Para los montañeros experimentados o aquellos viajeros que disponen de bastante tiempo y una buena preparación física, la opción indiscutible es ampliar el recorrido tradicional para poner rumbo hacia la espectacular Cascada de la Fuen Blanca.
A diferencia del paseo de San Úrbez , esta es una ruta de senderismo exigente y de alta montaña. Su principal atractivo radica en que transcurre íntegramente por la parte profunda del cañón de Añisclo por la que está completamente prohibida la circulación de vehículos. Para descubrir este paraje no existen atajos: la única opción posible es ir andando.
Es una caminata larga que se puede iniciar directamente desde el mismo sendero de San Úrbez, compartiendo los primeros metros de ruta. A partir de ahí, el trayecto se convierte en una maravillosa aventura lineal que remonta el curso del río Vellós, adentrándose en un desfiladero que se estrecha por momentos bajo imponentes paredes verticales de roca caliza.

Al planificar esta travesía avanzada, debes tener en cuenta los siguientes aspectos clave:
- Magnitud del paisaje: El cañón de Añisclo tiene una extensión de más de 10 kilómetros de largo. Esta ruta te llevará a recorrer gran parte de su trazado, el cual transcurre desde el imponente circo glaciar de Añisclo hasta la zona donde el río Aso desemboca en el río Vellós.
- Exigencia física y tiempo: Al tratarse de una caminata de varias horas que acumula un desnivel considerable a medida que se remonta el cañón, requiere una planificación meticulosa. Es obligatorio comenzar la marcha muy temprano, consultar la previsión meteorológica previa y contar con calzado técnico de montaña, así como suficiente agua y provisiones para todo el día.
- Premio al esfuerzo: La recompensa final de este exigente trekking es alcanzar el nacimiento del valle, lugar donde emerge la Cascada de la Fuen Blanca. Este imponente salto de agua brota con una fuerza descomunal directamente de una inmensa pared rocosa, ofreciendo uno de los espectáculos visuales más bellos, salvajes y fotogénicos de todo el Pirineo Aragonés.
Consejos prácticos para organizar tu visita
Para que tu experiencia en este entorno protegido del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido sea perfecta, es primordial conocer de antemano el funcionamiento logístico de la zona. Al tratarse de un paraje natural tan virgen como concurrido, planificar ciertos detalles te evitará sorpresas innecesarias en la carretera o a la hora del almuerzo.
Restricciones de tráfico: caravanas, bicicletas y motos
La carretera HU-631 que se adentra en el desfiladero es una vía de alta montaña que transcurre encajada junto a paredes de roca prácticamente verticales. Debido a estas características geográficas únicas y a los posibles riesgos del trayecto, existen normativas y advertencias muy claras según el vehículo que utilices:
- Caravanas y autocaravanas: Tienen estrictamente restringido el paso por esta carretera debido al ancho de la calzada, el cual es totalmente insuficiente para las dimensiones de este tipo de vehículos.
- Bicicletas y motos: Recorrer el cañón empleando estos medios de transporte puede resultar bastante arriesgado, en especial durante las épocas marcadas por el viento o la lluvia. A lo largo de la calzada es sumamente habitual observar piedras desprendidas de los acantilados cada pocos metros. En caso de optar por la bicicleta o la moto para hacer el trayecto, resulta obligatorio circular con máxima precaución y equiparse de forma adecuada con todos los elementos de seguridad pertinentes.
Normativas medioambientales y prohibición de baño
El cañón del río Vellós destaca por ser un paraje idílico y de una belleza inigualable, idóneo para sentarse en las rocas a descansar o contemplar el paisaje. Sin embargo, para garantizar la conservación de este frágil ecosistema del Parque Nacional, se aplica una normativa medioambiental muy estricta: está terminantemente prohibido bañarse en sus aguas.
Esta medida restrictiva cumple con un doble propósito fundamental:
- Conservación ecológica: Evita la degradación de los márgenes del río y la contaminación de las pozas para preservar el ecosistema fluvial en su estado natural.
- Gestión del turismo: Ayuda de forma directa a mitigar la masificación de las zonas recreativas. Al no permitirse el baño recreativo de larga duración, se propicia una rotación fluida de los visitantes en el parking principal, facilitando de este modo que un mayor volumen de personas tenga la oportunidad de estacionar su coche y completar la ruta de senderismo de forma ordenada.
Dónde comer en los alrededores del cañón
A la hora de organizar la comida durante tu jornada de excursión, dispones de dos alternativas principales según el tipo de viaje que prefieras:
- Comer de picnic en la naturaleza: La opción más obvia y habitual para este tipo de senderos es llevar un bocadillo preparado en la mochila. De este modo, podrás aprovechar las zonas permitidas del recorrido para almorzar rodeado de paisajes espectaculares.
- Restaurantes en los pueblos cercanos: Si prefieres sentarte a comer en un establecimiento tras finalizar la caminata, existen excelentes opciones gastronómicas en las localidades vecinas, ubicadas a muy pocos kilómetros de distancia del cañón:
- En Nerín (a 4,2 km): Se encuentra el Hotel Palazio, una alternativa idónea si te diriges hacia el norte tras la visita.
- En Buerba (a 4,5 km): Esta pintoresca localidad cuenta con varias opciones muy recomendadas por los lugareños, tales como Casa Lisa, O Forno d’Añisclo y El Fresno Bar.
Preguntas frecuentes sobre el Cañón de Añisclo
¿Cuántos kilómetros tiene el Cañón de Añisclo?
El Cañón de Añisclo tiene una longitud de más de 10 kilómetros de largo. El desfiladero transcurre de forma lineal desde el espectacular circo glaciar de Añisclo (en la zona alta) hasta la desembocadura del río Aso en el cauce del río Vellós (en la zona baja).
¿Cómo es mejor recorrer el Cañón de Añisclo?
Para la carretera de acceso (HU-631), la mejor opción es recorrerla en coche de techo duro debido a las características de la vía de montaña y el riesgo de desprendimientos. Las caravanas y autocaravanas tienen restringido el paso por la estrechez de la calzada, mientras que en moto o bicicleta puede ser arriesgado si el clima es adverso. Una vez que dejas el coche en el aparcamiento, la única opción para adentrarse en el cañón es a pie.
¿Se puede bañar en el Cañón de Añisclo?
No, está completamente prohibido bañarse en las pozas y aguas del río Vellós, así como en cualquier otro cauce del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Esta estricta normativa medioambiental busca proteger la pureza del ecosistema fluvial y asegurar una rotación fluida de vehículos en los parkings para evitar la masificación.
¿Dónde comer cerca del Cañón de Añisclo?
Los puntos más cercanos para comer en un restaurante son los pueblos de Nerín (a 4,2 km), donde se encuentra el Hotel Palazio, y Buerba (a 4,5 km), que cuenta con establecimientos muy recomendados como Casa Lisa, O Forno d’Añisclo y El Fresno Bar. Si prefieres no desviarte, la alternativa ideal es llevar tu propia comida de picnic en la mochila.
¿Cuánto cuesta la entrada al Cañón de Añisclo?
La entrada al Cañón de Añisclo es totalmente gratuita. Al formar parte del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el acceso al entorno natural y el uso de los dos aparcamientos habilitados (San Úrbez y La Tella) no tiene ningún coste para los visitantes.
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