Santillana del Mar no necesita presentación entre los grandes destinos del norte de España. Conocida como “la villa de las tres mentiras” (ni es santa, ni llana, ni tiene mar), es uno de los lugares más visitados y fotografiados de Cantabria. Su casco histórico perfectamente conservado, su impresionante colegiata, su herencia medieval y sus museos hacen que recorrer sus calles empedradas sea como entrar en un decorado renacentista lleno de vida.
Pero Santillana del Mar es mucho más que una postal bonita: es cultura, historia viva, buena gastronomía y una oferta turística muy completa en el occidente de Cantabria y muy cerca de Santander. Acompáñanos en esta guía definitiva para conocer qué ver en Santillana del Mar, cómo llegar, dónde comer, qué actividades hacer y muchos consejos prácticos.
No te pierdas el siguiente vídeo resumen donde te muestro la villa de día y, sobre todo, de noche. No te imaginas la belleza de sus calles en la oscuridad con la luz tenue anaranjada de sus farolas. Al final del vídeo te desvelo por qué visitarla de noche es el secreto mejor guardado de Cantabria.
Santillana del mar es un pueblo mágico considerado uno de los más bonitos de España. Pasear por sus calles es una delicia ya que te transporta al pasado. Es de ese tipo de pueblos a los que no te importaría ir varias veces, de hecho, nosotros ya hemos estado aquí en 3 ocasiones.”
Ruta por Santillana del Mar: mapa y logística para no perderte nada
Santillana del Mar posee una de las mayores concentraciones de patrimonio histórico de España en un espacio sumamente acogedor. Para que aproveches al máximo tu visita, hemos diseñado esta ruta monumental optimizada: una guía pensada para llevar en tu móvil que te permitirá recorrer los puntos de interés más importantes del casco histórico en una sola vuelta. Es el itinerario ideal para disfrutar de un paseo a pie, ya sea en una mañana o una tarde, sin rodeos innecesarios.
Además, también podrás llevarte la ruta en una imagen para que he preparado para poder imprimirla y llevarla de manera física:

Si puedes, inicia el recorrido temprano (antes de las 10:00h) para disfrutar de la ruta monumental antes de que lleguen los grupos organizados.
Qué ver en Santillana del Mar: los imprescindibles
A cualquiera que me pregunta le digo que Santillana del Mar es para pasar un día entero, sobre todo si incluyes la visita a la Neocueva de Altamira. Aún así, se que mucha gente no dispone de todo el tiempo que le gustaría o que prefiere hacer un tour rápido para ver solo lo imprescindible. Es por eso que, en esta sección te voy a dejar los puntos imprescindibles para ver en Santillana del Mar.
Colegiata de Santa Juliana y su claustro románico
La Colegiata de Santa Juliana es el corazón de Santillana del Mar y una parada obligatoria para cualquier visitante. Se construyó en el siglo XII, sobre lo que antes fue un monasterio que guardaba las reliquias de Santa Juliana, una joven mártir del siglo IV. Hoy en día es uno de los mejores ejemplos del arte románico en Cantabria.
Desde fuera ya impresiona, pero al entrar se entiende por qué es tan especial: sus tres naves, el altar, el órgano barroco y la luz tenue crean un ambiente muy especial. Pero lo más destacado es su claustro, que se puede visitar con entrada y que es, sin exagerar, una obra de arte en sí misma.

También es interesante ver su retablo gótico y la pila bautismal tallada en piedra. La Colegiata no solo es un edificio histórico, es un lugar donde se respira espiritualidad, arte e historia en cada rincón.
Ya en su interior, el claustro de la Colegiata es, sin duda, uno de los rincones más especiales de Santillana del Mar. Construido entre los siglos XII y XIII, este espacio tranquilo y lleno de historia invita a parar, respirar y dejarse llevar por el silencio. Sus cuatro galerías rodean un pequeño jardín interior, creando un ambiente sereno que te transporta directamente a la Edad Media.

Lo que más llama la atención son sus más de 40 capiteles tallados a mano. Cada uno es diferente: algunos muestran escenas bíblicas, otros figuras mitológicas, animales o motivos vegetales. Si te fijas bien, muchas tienen pequeñas placas que te ayudan a entender lo que estás viendo, lo que hace la visita aún más interesante.
Pasear por este claustro es casi como caminar por una exposición de arte románico al aire libre. Aquí el tiempo se detiene y el entorno te envuelve. Sin duda, un lugar para disfrutar sin prisas.
Si os fijáis en los capiteles del claustro, buscad las escenas de caza; el nivel de detalle después de tantos siglos es asombroso.
Palacio de los Velarde
El Palacio de los Velarde es una elegante construcción renacentista del siglo XVI ubicada en el corazón de Santillana del Mar. Su fachada de piedra luce un escudo familiar y una combinación de ventanas enmarcadas que imprimen gran armonía al conjunto. El estilo refleja el poder y la sensibilidad de una familia influyente de la época, con líneas sobrias, decoración discreta y una presencia señorial sin estridencias.

Antaño residencia de los Velarde, este palacio conservaba, según antiguos documentos, patios interiores y salones amplios destinados a la vida social y política local. Hoy, puede admirarse desde el exterior mientras paseas por la villa; su arquitectura, bien cuidada, sigue siendo un testimonio del esplendor que vivió Santillana en la Edad Moderna.
El entorno alrededor del palacio, con estrechas calles empedradas y construcciones similares, crea una atmósfera histórica impresionante. El Palacio de los Velarde es un punto imprescindible para quienes disfrutan de la arquitectura renacentista y la historia urbana en primera persona.
En este palacio se puede realizar una visita guiada: Palacio de los Velarde.
Torre del Merino y Torre de Don Borja (Fundación Santillana)

La Torre de Don Borja es una edificación medieval —probablemente del siglo XIII— que en su origen fue concebida como defensa y residencia feudal. Situada en pleno casco histórico, su aspecto sólido y su posición elevada la convierten en uno de los símbolos visuales de Santillana del Mar.
Hoy alberga la Fundación Santillana, un centro cultural que ofrece exposiciones, conferencias y eventos, lo que da nueva vida a este antiguo baluarte. Aunque el acceso requiere reserva para algunas actividades, pasear junto a su imponente muro transmite una sensación auténtica de historia viva, mezclando cultura, arquitectura y tradición.

La Torre del Merino, también llamada «La Torrona», es una de las construcciones civiles más antiguas y emblemáticas de Santillana del Mar. Esta torre medieval gótica, erigida entre los siglos XIII y XIV, albergaba al merino, el representante del rey en la merindad. Su robusta estructura de mampostería con esquinas de sillería se mantiene casi intacta, incluso con el interior original de madera y saeteras para defens.
Ubicada en la actual Plaza Ramón Pelayo, domina visualmente este espacio público. Hoy se admira desde fuera, pero su sola presencia transmite la sensación de habitar un fragmento vivo de la historia medieval del pueblo.
Las dos torres representan el poder civil y el poder militar frente al poder religioso de la Colegiata.
Fuente, lavadero y abrevadero de Santillana del Mar

Este conjunto de elementos históricos se encuentra en un estado de conservación muy bueno a pesar de los años que tiene. Refleja cómo era la vida cotidiana en siglos pasados donde la gente del pueblo se reunía en este lugar para hacer sus tareas diarias como recoger agua fresca en un cántaro para llevarla a la casa, lavar la ropa de la familia y, quien tuviera, dar de beber agua a su animal de carga.
Este lugar sigue recibiendo agua clara y fría, y está ubicado en el inicio de la plaza Abad Francisco Navarro junto a las casas Quevedo y Cossío. Además, desde aquí se empieza a ver la colegiata al fondo. Es por eso que este es uno de los lugares favoritos de Santillana del Mar para fotografiar.
Ayuntamiento de Santillana del Mar

El Ayuntamiento de Santillana del Mar está situado en la Plaza Mayor, la más emblemática de la villa junto a la plaza del Abad Francisco Navarro donde está la Colegiata. Aunque su función es principalmente administrativa y no turística, es de los lugares más importantes de Santillana por su carácter palaciego.
Mientras paseamos por la Plaza Mayor, el ayuntamiento nos llama la atención por el buen estado de conservación general y la decoración floral de su balcón. Cuando nos fijamos un poco más en su fachada de piedra caliza, nos damos cuenta de que está enriquecida por un escudo con las armas de la villa, anunciando la importancia histórica del edificio.
Si prestas atención, te darás cuenta que este edificio cuenta con dos blasones, uno en su fachada delantera y otro en su fachada lateral.
Patrimonio y casas nobles de la villa
Pasear por Santillana del Mar es sumergirse en una exposición de arquitectura civil al aire libre. Más allá de sus grandes plazas, el verdadero alma de la villa reside en su red de casas señoriales y palacios blasonados que esconden siglos de linajes y poder. A continuación, repasamos las construcciones más emblemáticas que han convertido este casco histórico en uno de los mejor conservados de España.
Palacio de Peredo Barreda

El Palacio de Peredo Barreda, situado en pleno corazón de Santillana del Mar, es una obra señorial del siglo XVIII que combina elegancia y majestuosidad. Construido por la importante familia Peredo, destaca a simple vista por su fachada de piedra bien trabajada y su gran porte, que reflejan el estatus social de sus propietarios. En él destaca el recercado de la puerta de entrada y los relieves que marcan la diferencia con el resto de casas de piedra de la villa. Además, como en la mayoría de las viviendas de este tipo, cuenta con un vistoso escudo heráldico en lo alto de la fachada.
Aunque no vimos sus puertas abiertas, el Palacio de Peredo Barreda es una parada esencial en cualquier recorrido por Santillana del Mar, no solo por su valor arquitectónico, sino también por la historia que encierra en cada piedra y detalle. Tenemos constancia de que ha estado abierto en alguna ocasión por alguna exposición y donde también se pudo visitar el magnífico jardín botánico. Actualmente desconocemos si se puede acceder o no, pero actualizaremos la web en cuanto tengamos noticias.
Casa de los Hombrones

La Casa de los Hombrones, ubicada al final de la calle del Cantón, es una maravilla del barroco en el casco histórico de Santillana del Mar. Su nombre surge de las dos imponentes figuras masculinas (los «hombrones») esculpidas en la fachada, que sostienen con fuerza el escudo de armas familiar de los Villa. La combinación de soportales con cuatro arcos rebajados y una puerta en arco apuntado crea una estética imponente y ceremonial, propia de familias de gran influencia.
Erigida en el siglo XVII, sus muros de piedra y detalles decorativos reflejan la posición económica y social de los Villa, una familia noble con profundo arraigo en la región. Caminar junto a esta casa ofrece la sensación de cruzar un portal a otra época: te transporta a la Santillana de antaño, cuando el linaje y el poder se expresaban con peso y presencia arquitectónica.
Hoy, aunque su interior no está abierto al público, la Casa de los Hombrones sigue siendo un punto irresistible: ideal para quienes disfrutan del arte y paseos cargados de historia.
Casas de los Quevedo y Cossío (y su obrador de sobaos)

En la calle del Río, frente al abrevadero, se encuentran las Casas de los Quevedo y Cossío, dos edificaciones históricas que hoy forman un único conjunto arquitectónico. Ambas fueron construidas a finales del siglo XVII y originalmente pertenecieron a estas dos importantes familias nobles.
La vivienda de los Quevedo se distingue por su sobrio escudo heráldico, mientras que en la de los Cossío se puede ver un impresionante escudo heráldico en una fachada mucho más detallada que además mantiene la estructura tradicional balconada con muros de piedra. No son visitables por dentro pero su presencia embellece el paseo y refleja el esplendor señorial que caracterizó a Santillana del Mar.
En la entrada principal de la casa Cossío hay una tienda podrás comprar un helado o productos típicos como una quesada o unos sobaos que hacen a diario en su obrador y si cruzas el portal de la casa Quevedo, siguiendo el recorrido del agua, accederás a un patio donde está dicho obrador.

Casa de la Parra, del Águila y la escultura del bisonte
La casa de la Parra es la más antigua de las dos viviendas, edificada a principios del siglo XVI dentro de la tradición gótica. En esta vivienda destacan sus puertas de acceso con dos arcos apuntados y las ventanas geminadas en arco apuntado en la fachada lateral y trasera. Su nombre proviene de la gran parra que adornaba antiguamente su fachada. Junto con la Casa del Águila, forma parte de un conjunto arquitectónico que ha sido declarado conjunto Histórico-Artístico.
Personalmente, lo que más me llamó la atención de esta vivienda en comparación al resto que se puede ver en esta villa, es la fachada de ladrillo cerámico y el enrejado de madera. No verás otra casa igual en los alrededores.
No mucha gente lo sabe, pero para ver el lateral y la parte trasera de la Casa de la Parra debes ir por la calle que bordea la misma casa. La gente se piensa que es parte del parking del parador, pero que sepas que puedes acceder a la calle trasera sin problema por ahí.

A la izquierda de la casa de la Parra nos encontramos con la Casa del Águila. Se erigió a mediados del siglo XVII y debe su nombre al águila que adorna el escudo de la familia Estrada y Tagle en su fachada principal. En esta vivienda, además del blasón, destacan las cuatro arcadas de medio punto; dos situadas en el frontal y una situada a cada lado del zaguán.
Otro de los elementos llamativos y que podemos ver en más casas de Santillana es el corredor que abarca todo el ancho de la fachada, donde la piedra pasa a un segundo plano y deja a la madera tomar más importancia.

Si nos fijamos detenidamente en la solana de la vivienda, podremos observar que la fachada está rematada en ladrillo cerámico de color naranja con el mismo estilo que la Casa de la Parra.

Situada frente a la Casa del Águila y de la Parra dentro del casco urbano, esta obra contemporánea rinde homenaje a los bisontes prehistóricos de las cercanas cuevas de Altamira. Es una escultura moderna que conecta el presente con el pasado más antiguo de la región.
Casa de los Sánchez Tagle

La Casa de los Tagle es una joya del barroco en el corazón de Santillana del Mar. Fue construida a finales del siglo XVII por la familia Tagle, una de las más influyentes en la villa, con orígenes vinculados al comercio con América. Su fachada, de piedra robusta, está coronada por un gran escudo heráldico y una elegante balconada corrida en el piso superior que le da un aire señorial inconfundible.
Al pasear frente a ella, no es difícil imaginar la vida de aquellos nobles: personajes vinculados a los marquesados, con hermanos obispos y cargos de importancia en el Nuevo Mundo. De hecho, la casa fue erigida por don Andrés Tagle junto a su familia, vinculados a la Iglesia y al comercio colonial.
Casa de los Villa

Ubicada junto a la calle Santo Domingo, la Casa de los Villa destaca por su combinación de una antigua torre medieval con una vivienda añadida en el siglo XVIII. Justo debajo del balcón sur se ve claramente lo que pudo ser la entrada a la torre y que transformaron en ventana.
Su fachada de piedra conserva una puerta adintelada con balcones de hierro forjado y un escudo que reúne los linajes de los Villa, Cos, Bracho y Bustamante. Este edificio refleja la evolución de la arquitectura nobiliaria en Santillana del Mar y transmite la importancia que tuvo esta familia en la historia de la villa.
Casa de Valdivieso

La Casa de Valdivieso es una elegante muestra de la arquitectura civil de Santillana del Mar. De planta rectangular, luce una fachada de piedra bien proporcionada y un escudo que delata el linaje familiar. Sus ventanas están adornadas con molduras clásicas, y la puerta principal conserva aún su arco original.
Aunque no es posible acceder a su interior, pasear frente a ella permite apreciar el equilibrio entre sobriedad y distinción que la caracteriza. Este edificio refleja el poder local que alcanzaron los Valdivieso y su presencia forma parte esencial del encanto histórico del pueblo.
En esta casa noté el cambio de calidad en los acabados de la fachada delantera frente a la lateral. Está claro que las apariencias importaban y centraron sus esfuerzos en la fachada frontal, que es la más visible.
Casa de Leonor de la Vega (Hotel Casa del Marqués)

La Casa de Leonor de la Vega es una de las construcciones más elegantes de Santillana del Mar. Su sobria fachada gótica conserva una decoración cuidada alrededor de las ventanas y puerta principal, destacando tres escudos góticos de la Casa de la Vega de la que formaba parte Leonor, figura histórica local.
Este edificio histórico actualmente es el Hotel Casa del Marqués y es una opción más para alojarte en el centro de Santillana del Mar. Sus precios son bastante asequibles para ser un hotel de 5 estrellas, costando la habitación doble más asequible 112.50€ un día de diario en 2026.
Torre de los Velarde

La Torre de los Velarde está ubicada en la calle de la Carrera. Es un tipo de casa-torre gótica levantada a mediados del siglo XV por García de Velarde, perteneciente a uno de los grandes linajes de Santillana y antecesor de Alonso de Velarde. Esta torre maciza en mampostería y sillería sirvió como fortificación y vivienda familiar, reflejando la relevancia de los Velarde en Santillana del Mar.
La fachada principal conserva dos puertas en arco apuntado, de las cuales una de ella está tapiada. El estado actual de la edificación es de abandono, una lástima viendo lo bien conservado que está el resto de la villa. Aún así, por ver la parte positiva, pasear junto a la torre de los Velarde en su estado actual, te permite ver con los ojos del presente, las construcciones reales del pasado.
Museos de Santillana del Mar
La oferta cultural de la villa va mucho más allá de sus piedras. Los museos de Santillana del Mar ofrecen contrastes fascinantes: desde el arte sacro más refinado de Cantabria hasta una de las colecciones de instrumentos de tortura más famosas de Europa. Si tienes tiempo en tu visita, estos son los espacios expositivos que merecen una parada.
Museo de la Tortura (Inquisición)

Uno de los lugares más llamativos y visitados del pueblo es el Museo de la Tortura de Santillana del Mar, también conocido como Museo de la Inquisición. No es apto para los más sensibles, pero sí para los curiosos de la historia y los mecanismos del poder en la Edad Media.
Este museo recoge una amplia colección de instrumentos de tortura que supuestamente fueron utilizados entre los siglos XIII y XIX. Son objetos inquietantes que muestran cómo se aplicaba la justicia en los tiempos de la Inquisición. Guillotinas, cinturones de castidad, garrotes, potros de tormento y otros dispositivos forman parte de su impactante exposición.
Datos prácticos
- Precio entrada general: 5€
- Precio entrada reducida: 3€ (8 a 14 años y +65 años)
- Entrada Gratis: Menores de 8 años
- Horario de invierno: Lunes a Domingo (10:30 a 14:00 y 15:30 a 19:00)
- Horario de Verano: Lunes a Domingo (10:00 a 21:00)
- Duración: 30 a 45 minutos
- Web: Museo de la Tortura de Santillana del Mar
Nota: Ten en cuenta que la reputación de la Inquisición española ha sido exagerada por siglos de propaganda (leyenda negra), siendo realmente una institución menos letal que sus homólogos europeos.
Convento y Museo Diocesano Regina Coeli
Justo al lado de las calles principales, el antiguo Convento de Regina Coeli, fundado en 1592, se convirtió en 1969 en el Museo Diocesano Regina Coeli, el primer museo diocesano de España. Hoy presenta casi 800 obras que provienen de iglesias y parroquias de toda Cantabria, muchas de ellas de gran valor artístico, como esculturas góticas y barrocas, platería española y colonial, sedas, marfiles filipinos y esmaltes americanos.

El edificio conserva su aire conventual: iglesia, claustros, celdas y una elegante sala capitular situadas en tres plantas y unos 1.800 m². Además, el museo cuenta con un prestigioso taller de restauración y un archivo documental que custodia valiosa información histórica de la diócesis.
Visitarlo es un viaje en el tiempo: te sumerges en siglos de arte y fe, disfrutando de piezas únicas que reflejan la historia espiritual y cultural de la región. Es una joya imprescindible para los amantes de la cultura.
Otros museos: Fundación Jesús Otero y Juguetes Antiguos

Esta fundación está situada junto a la Colegiata y ofrece exposiciones permanentes y temporales. Su enfoque gira en torno a la obra del escultor cántabro Jesús Otero, con piezas que fusionan espiritualidad y tradición.
Casa de la Archiduquesa Margarita de Austria (museo del Barquillero)

La casa de la Archiduquesa Margarita de Austria, también conocida como la Casa de los Abades, está situada frente a la Fundación Jesús Otero. Esta edificación de finales del siglo XVII fue residencia de la archiduquesa Margarita de Austria-Toscana y Borbón en la década de 1920.
Originalmente perteneció a los abades de la Colegiata de Santillana y actualmente, alberga el Museo del Barquillero o museo de juguetes de Santillana. En la parte baja hay una tienda donde podrás comprar gominolas, chocolate artesano y barquillos en distintas modalidades. También podrás comprar juguetes antiguos y que fueron usados por niños hace décadas.
En apenas 20 minutos podrás ver de manera gratuita una amplia colección de artículos antiguos y juguetes, destacando casas de muñecas y juguetes de porcelana.
Actualización: Desde el año 2023 no se puede acceder al museo, aunque si puedes ver artículos expuestos en la tienda de la planta de abajo. Es por eso que lo mantenemos en esta sección.
Otros lugares de interés:
Santillana del Mar nos ofrece más que casas nobles y palacios (que no es poca cosa). En esta sección te voy a mostrar lo que la gente se suele perder y que no deberías de pasar por alto en tu visita a esta villa.
Parque del Revolgo: Blasones, Bolera y Roble centenario

En la parte sur de Santillana nos encontramos con el Parque del Revolgo, una zona ajardinada con varios árboles entre los que destaca uno de ellos por su edad y tamaño. Se trata de un roble común (quercus robur) y su presencia imponente nos invitó a intentar de medir con nuestros brazos abiertos el tamaño del enorme tronco.
Pero no es lo único que podrás ver en este parque, también podrás ver escudos que representan el hermanamiento entre Santillana del Mar y la localidad francesa de Le Dorat. Es un símbolo de amistad internacional y de los vínculos históricos entre villas europeas con pasado medieval.

Detrás de los blasones hay una explanada de arena que la gente de algunas zonas del norte de España conocerá de sobra, pero que, para la gente del sur les resultará bastante peculiar y seguramente no sepan lo que es. Se trata de una bolera cántabra.
La bolera tradicional de Santillana del Mar se mantiene en funcionamiento y muestra cómo se practica este juego ancestral del norte. Es posible coincidir con alguna partida entre vecinos, ofreciendo una experiencia auténtica de la cultura local.

El juego de los bolos es una de las expresiones culturales y deportivas más tradicionales y arraigadas en el norte de España, siendo Cantabria la cuna de los bolos. También se pueden ver en el País Vasco, La Rioja, Asturias, norte de Burgos, y en León.
Fuentes y Aguacate de Santillana del Mar
Caminando por las calles del centro de Santillana nos podremos encontrar cuatro fuentes, de las cuales 3 suelen pasar desapercibidas por los turistas. La más conocida es la que está en el lavadero-abrevadero y que ya mencionamos anteriormente. Las otras tres están junto al museo de la tortura, en la calle Gándara y en la Plaza Mayor.

Durante el paseo vas a notar que, en el centro de Santillana se deja ver un aguacate que llama la atención por su gran tamaño. Está en una finca particular, pero se trata de uno de los árboles más icónicos de Santillana del mar. Este aguacate del tipo Persea Americana está situado en la plaza Gándara y fue plantado por los hermanos Sanz Molleda en 1989.

Es curioso ver un árbol de origen tropical (Persea Americana) creciendo con tanta fuerza en pleno clima cántabro, lo que lo ha convertido en una parada fotográfica casi obligatoria.
Planes con niños: El Zoo de Santillana del Mar
Uno de los grandes atractivos del pueblo, especialmente si viajas con niños, es el Zoo y parque cuaternario de Santillana del Mar, considerado uno de los mejores zoológicos del norte de España. Está ubicado a pocos minutos a pie del centro histórico, lo cual permite combinar perfectamente cultura y naturaleza en una misma jornada.
¿Qué ver en el zoo de Santillana?
El zoo alberga más de 2.000 animales de 300 especies, muchas de ellas en peligro de extinción. Entre sus principales habitantes se encuentran:
- Tigres, leopardos, leones y linces
- Primates como chimpancés y gibones
- Aves exóticas y rapaces
- Nutrias, osos y reptiles
- Granjas de animales y espacios interactivos

Además, cuenta con programas de reproducción y conservación reconocidos a nivel europeo, lo que le otorga un gran valor educativo y medioambiental.
Información práctica (precios y horarios)
- Horarios: Abre todos los días del año (excepto 25 diciembre y 1 enero). En verano: 9:30 a 20:00. En invierno: hasta las 18:00.
- Entradas: Adultos desde 19 €, niños desde 13 € (consultar precios actualizados en zoosantillanadelmar.com).
- Duración recomendada: 2 a 3 horas mínimo para disfrutarlo bien.
Si tienes pensado visitar también la Neocueva de Altamira y la Colegiata, organiza bien los tiempos, ya que el Zoo requiere al menos media mañana para no ir con prisas con los más pequeños.
Consejos para disfrutar al máximo tu visita a Santillana del Mar
- Calzado cómodo: No es negociable. El suelo de Santillana es de piedra original y muy irregular; olvídate de los tacones o suelas finas si no quieres terminar el día con dolor de pies.
- Pasea sin prisa: el pueblo se disfruta caminando, perdiéndose entre callejones y plazas.
- Visítalo entre semana o en temporada baja: evitarás aglomeraciones.
- Alójate una noche: lo verás con otros ojos cuando las luces se encienden y los turistas se van.
- Compra productos locales: quesadas, sobaos, anchoas y artesanía cántabra.
- Consulta el calendario: hay eventos culturales como mercadillos medievales y fiestas populares que merecen la pena.
- El «momento oro» para fotos: Si buscas esa foto perfecta de la Colegiata sin gente, intenta estar allí al amanecer o espera a que caiga el sol. Si buscas algo diferente, espérate a la noche y alucina.
Con estos consejos en la maleta, ya estás listo para explorar los alrededores, porque aunque Santillana tiene fama de ‘mentirosa’ con su nombre, lo que sí es verdad es que tiene tesoros naturales a muy pocos kilómetros.
Información práctica para tu viaje
Cómo llegar y dónde aparcar gratis
Santillana del Mar está perfectamente comunicada y es accesible tanto en coche como en transporte público. Se encuentra a solo 30 minutos de Santander y a poco más de una hora de Bilbao, en la costa occidental de Cantabria.
Cómo llegar en coche:
- Desde Santander: por la A-67 y luego la CA-131.
- Desde Bilbao: A-8 dirección Torrelavega, salida en dirección Santillana del Mar.
- Desde Comillas o San Vicente de la Barquera: seguir la carretera costera CA-131.
Cómo llegar en transporte público:
- Autobuses desde Santander y Torrelavega. Consulta horarios en ALSA.
- Tren FEVE hasta Puente San Miguel y luego autobús o taxi local.
Dónde aparcar gratis:
En Santillana del Mar existen varios aparcamientos pero no todos son gratuitos. A continuación te dejo la información de cada uno de ellos.
- Parque del Revolgo: No es un parking como tal, pero puedes dejar el coche en los alrededores de esa plaza de manera gratuita.
- Aparcamiento en la Calle Castío: Es un aparcamiento solo para turismos de reciente construcción. Justo al lado hay una zona de aparcamiento de caravanas y autobuses, pero esa es de pago.
- Aparcamiento de la plaza del Rey: Es el aparcamiento de pago donde suele dejar el coche normalmente en frente del parque del Revolgo.
- Aparcamientos en Avenida de Dorat: En la carretera principal hay dos aparcamientos; uno es de pago (3€) y otro es zona azul (Gratis de 21:00 a 10:00)
- Aparcamiento de la Oficina de Turismo: Zona azul (Gratis del 1 de Noviembre al 14 de Marzo. Fuera de esas fechas gratis de 21:00 a 10:00).
El centro histórico es peatonal y no se permite circular ni estacionar dentro a excepción de los residentes.
Dónde comer: gastronomía típica de Cantabria
Santillana no solo es bonita, también se come muy bien. Hay opciones para todos los gustos, desde menús del día caseros hasta restaurantes más sofisticados. Los productos cántabros están siempre presentes: quesadas, cocido montañés, carne de vaca tudanca, anchoas de Santoña, etc.
Recomendaciones locales:
- El Castillo: cocina tradicional con productos locales. No te vayas sin probar su cocido montañés.
- Los Blasones: restaurante con terraza ideal para días soleados, menú del día muy completo.
- Restaurante Santillana: buena opción para tapas o raciones rápidas.
- La Villa: más moderno, excelente trato y productos frescos.
Y si solo quieres tomar algo, hay cafeterías y heladerías con mucho encanto en las plazas del centro.
Dónde dormir: del Parador Nacional a mi recomendación personal
Uno de los grandes aciertos en tu visita puede ser pasar la noche en Santillana del Mar. El ambiente cambia radicalmente cuando se va la mayoría de turistas de día y uno de los más prestigiosos lugares para hacerlo es en el Parador Nacional Gil Blas.

El Parador Nacional Gil Blas ocupa una antigua casona barroca del siglo XVII, ubicada en la parte baja de la plaza, junto a la Torre del Merino y frente al ayuntamiento. Su fachada de sillería de piedra luce un escudo nobiliario de la familia Barreda‑Bracho y cuatro balcones de hierro forjado, que transmiten elegancia y solidez.
Desde 1946 forma parte de la histórica Red de Paradores, y hoy ofrece un entorno lleno de encanto, con una terraza exterior única galardonada con un “Solete” por la Guía Repsol. Es el lugar ideal para descansar tras recorrer las joyas medievales de la villa.

Desde mi experiencia personal: Nosotros nos alojamos en el Hotel Los Ángeles y puedo decir que tiene una muy buena relación calidad/precio, ya que dos noches para dos personas nos costaron 100€ con desayuno incluido. Eso era en 2023; ahora en 2026 ha subido a 120€, pero me sigue pareciendo un precio muy competitivo teniendo en cuenta que el norte es bastante caro.
Consejo: reserva con antelación si vas en verano o durante puentes. El pueblo tiene alojamiento limitado y suele llenarse rápido.
Basándome en mi experiencia, merece mucho la pena venir y dormir aquí ya que Santillana gana mucho más aún si cabe por la noche. Sus calles bañadas por la luz tenue de color anaranjado de las farolas crean un entorno inigualable, sobre todo si tu visita es en día de diario y paseas prácticamente solo.
Qué ver cerca de Santillana del Mar
La ubicación de Santillana del Mar es estratégica para explorar la costa occidental de Cantabria. A menos de 15 o 20 minutos en coche, el paisaje medieval de la villa se transforma en acantilados impresionantes y calas de ensueño. Si tienes tiempo extra, estos son los lugares que completarán tu experiencia cántabra.
¿Tiene playa Santillana del Mar?
Esta es una de las dudas más comunes entre quienes planifican su visita. Aunque está cerca de la costa, Santillana del Mar no tiene playa propia. El pueblo está situado a unos 5 km del mar.
Playas cercanas que no te puedes perder
- Playa de Santa Justa (Ubiarco): Es la playa «natural» de Santillana (a solo 5 minutos). Lo más impresionante no es el baño en sí, sino la Ermita de Santa Justa, una pequeña construcción incrustada literalmente en el acantilado. Es una de las estampas más singulares de Cantabria.
- Playa de Tagle (El Sable): A unos 10 minutos, es el lugar ideal para ver atardeceres espectaculares. Es una playa salvaje con un entorno verde precioso.
- Playa de Comillas y Suances: Dos opciones más turísticas. Comillas destaca por su arena fina y vistas al Capricho de Gaudí, mientras que Suances es el paraíso del surf.
Museo y Neocueva de Altamira
Situada a apenas 2 kilómetros del centro, la visita a la Neocueva de Altamira es la razón principal por la que muchos viajeros llegan a Santillana. Recuerda que la cueva original tiene el acceso muy restringido, pero la réplica y el museo son excepcionales.
Te aconsejo reservar tu entrada con semanas de antelación si vas en temporada alta.
En el vídeo te muestro cómo es el recorrido por la réplica de la cueva, el museo y el sendero que te lleva hasta la mismísima entrada de la cueva original, que algunos turistas pasan por alto. Aunque la cueva original está cerrada al público general, impresiona verla de cerca porque sabes lo que hay dentro.
Preguntas frecuentes sobre Santillana
¿Por qué es famosa Santillana del Mar?
Es famosa por su colegiata y el casco histórico. Tanto es así que fue declarada conjunto histórico-artístico en 1943 (BOE del 3 de agosto).
¿Cuál es la playa más cercana a Santillana del Mar?
La playa de Santa Justa en Ubiarco.
¿Cuál es el dicho famoso de Santillana del Mar?
El dicho es ‘ni es santa, ni es llana, ni tiene mar’. Es la forma popular de explicar que el nombre no define la realidad física de la villa, aunque su belleza es totalmente cierta.
¿Es buen destino para ir con niños?
Si, especialmente por el zoo, los entornos naturales y la tranquilidad del pueblo en días de diario.
¿Es recomendable visitarlo de noche?
Absolutamente si. El ambiente es mágico, silencioso y mucho más auténtico.
También te puede interesar

RIOCORVO | Tesoro arquitectónico empedrado

MIRADOR DE SANTA CATALINA | El balcón más espectacular de Cantabria

TORRE DE ESTRADA | Guía para visitar este baluarte medieval en Cantabria

ALCEDA | Qué ver en este tesoro histórico de Cantabria

VIÉRNOLES | El pueblo de las casas blasonadas en Cantabria

